lunes, 2 de febrero de 2009

Capítulo 3

Capítulo 3

“Cierto que en el mundo del hombre nada es necesario excepto el amor.”

Johan W. Goethe


Lima, 1995

Ya me había recuperado un poco de los problemas que tenía: Dejé de pegarle a mi hermano, dejé de tartamudear, y me volví un poco más sociable.

Trataba de ser siempre una persona alegre, graciosa. Nunca mostrando la tristeza y la soledad que sentía en el alma.

No había sanado del todo.

En esa época me gustaba hacer de todo: me enfocaba en los estudios, en los deportes y en la música. Para dar un ejemplo, el 92 quedaba primer puesto del 4to año de primaria, el 95 con la selección de fútbol del AELU viajaba para competir en un campeonato sudamericano en Chile, y tenía clases de piano 2 ó 3 veces por semana.

Me gustaba hacer de todo y hacerlo perfecto.
………………………………………………………………………………………….

Yo estudié en el Cegecoop “La Unión”, un colegio nikkei. La mayoría éramos descendientes de japoneses.

En esa época siempre soñaba con el amor…

Veía a las chicas lindas del salón y me imaginaba lo bonito que sería comenzar una relación sentimental con alguna de ellas. Veía a las nuevas parejitas y me daba envidia.

Pero mi forma de ser tímida hacía que fuese difícil conseguir enamorada.

Tenía miedo de acercarme a las chicas.

No sabía bailar, no iba a fiestas.

Siempre estudiar, siempre entrenar. Siempre encerrarme en mi cuarto.

No sabía lo que era enamorarse de verdad. No sabía lo que era enamorar.

La verdad es que las chicas del colegio me interesaban pero no me gustaban demasiado, eran bonitas pero siempre encontraba algo que no me gustaba.

Hasta que un día apareció Karina ¡Sí, Karina !
…………………………………………………………………………………………..

Corría el año de 1995, cuando entraba al 1er año de secundaria, y veía a lo lejos una cara nueva, un bello rostro que nunca había visto antes. Quería hablarle pero tenía miedo, tenía temor. Me temblaban las piernas de sólo pensar en hablarle.

Ella estaba en la sección “B” y yo en la “D”, así que no tenía una excusas para conocerla.

¿Qué hacer? No lo sabía.

Y ese año pasó así, sólo nos veíamos a lo lejos, ella desde su salón y yo desde el mío.

Bueno, esa era mi impresión.

Recuerdo también un paseo del colegio en donde nos separaron en 2 buses. Yo la veía desde la ventana de mi bus y ella hacía lo propio desde el suyo.

Bueno, creo que sucedió así.

Y así se pasó el año y no hice nada…ella quedaba en el primer puesto de la promoción y yo en el noveno.

-¡Wow, es bonita e inteligente!, me decía, ¡Quiero conocerla más!

Pero tenía tanto miedo y no sabía que excusa poner para acercarme a ella, que nunca tome acción.

Así que tuve que esperar mi revancha el siguiente año.
............................................................................................................................................................

Lima, 1996

Y empezaba un año más de colegio, estaba con muchos ánimos de estudiar y reencontrarme con mis amigos. Me había olvidado completamente de Karina.

Y me daba con la primera sorpresa:

Formación del colegio.

-Alumnos. Como director del colegio les doy la más cordial bienvenida en este nuevo año escolar. Este año tendremos cambios importantes. Por ejemplo, este año desaparecerá la sección “D”. bla bla bla.

Me agarró frío.

Me sentí triste. Porque ya no estaría estudiando junto con mis mejores amigos.

No había remedio.


Y me daba con la segunda sorpresa.

Buscaba en qué salón me habían ubicado.

-A ver, a ver…Arturo, Arturo…

Y lo encontré

¡Estaba en la sección “B”!

-“B”…”B”…!Noooo!…¿Karina?

ATH

No hay comentarios:

Publicar un comentario