martes, 10 de febrero de 2009

Capítulo 11

Capítulo 11

“Seguimos esperando hasta cuando desesperamos.”

Remy de Goumont



Alegre, divertida. Callada e introvertida.

Así era María.

No la conocía mucho.

Pero por lo que había visto sabía que era una lindísima chica.

Me gustaba.

Todo lo que veía me recordaba a ella…
…………………………………………………………………………………………….


Lima, 1997

Y me encontraba al teléfono hablando con Karina.

-¿Es porque te gusta María, no?

No podía creer lo que escuchaba.

-¿Qué dices?, respondía.

Me daba vergüenza que conociera mis sentimientos.

Karina contestaba:

-Ya no te hagas el loco. ¡Ya me di cuenta que te gusta!



En esos momentos pensaba…

-¿Qué ya se había dado cuenta? Pero, ¿Cómo? ¿Tan torpe había sido al actuar?,


No me dejaba opción. No tenía escapatoria. Tendría que admitirlo.

Y respondía diciendo…

-¡Ok...ok....lo...lo... lo admito! ¡Lo admito!

Y la escuchaba gritar de alegría y reír.


Karina se reía y continuaba riéndose. Me sentía bien extraño. Sentía que se estaban burlando de mí.

Me sentía vulnerable, indefenso, idiota, que ella podía hacer lo que quisiera conmigo.

Sentía que me había confesado a la persona equivocada.

………………………………………………………………………………………….


Karina dejaba de reírse y por fin hablaba:

-Arturo. Porsiaca no estoy burlándome de ti. ¡Es que estoy feliz por los dos!
-¿Feliz por los dos?
-¡Es que tú le gustas a Mari!
-¿¿??
-¡Sí mongo! Cómo lo escuchas….aunque parece que no te has lavado las orejas jajaj
¡Tú le gustas a Mari!
-¿Qué…qué…quéeee? ¿De verdad? ¿No me mientes?
-¿Para qué te voy a mentir?
………………………………………………………………………………………….


Mi corazón palpitaba a mil…

Quería gritar de la alegría.

No sabía que hacer.

Trataba de mantenerme calmado.

Y como ya me había confesado, decidí dar un siguiente paso…un paso desesperado…

-¡Amiga, ayúdame! ¡No sé qué hacer!



En ese momento pensaba que era descabellado hacerle esa propuesta, pero ya no había marcha atrás.

Karina respondía:

-No te preocupes…yo seré tu “Celestina”.

(La Celestina era un cuento que habíamos estudiado durante las clases de Lenguaje. Una especie de bruja, una especie de Cupido.)
……………………………………………………………………………………………

Y por suerte ya tenía una aliada.

Una persona que podría a ayudarme a llegar al corazón de María.

¡No lo podía creer! Karina decía que María sentía lo mismo que yo.
¿Entonces era sólo cuestión de tiempo que fuésemos enamorados?

La verdad me daba mucha vergüenza de sólo pensar en declararme, pero no quería repetir las mismas experiencias del año pasado.

Pero al parecer aún no había aprendido de las lecciones pasadas...


ATH

No hay comentarios:

Publicar un comentario