Capítulo 23
“No importa cuán dura es la vida, ni cuán rápido pasa. Lo trascendente es lo que hacemos con ella”
Anónimo.
Lima, Mayo 1997.
Viernes
No puedo negarlo, en esos instantes me sentía el chico más nervioso e inseguro del mundo, y es que estaba a 1 hora del momento decisivo.
Ya lo había practicado todo, ya estaba preparado.
Sólo debía estar tranquilo y no ponerme nervioso….
Sólo debía estar tranquilo y no ponerme nervioso…
Sólo debía estar tranquilo y no ponerme nervioso…
La ansiedad me estaba matando, ya quería que fueran las 3 para que todo terminara.
Y me movía de un lado a otro, me ponía a repetir las frases aprendidas, recordaba los consejos de Karina, rememoraba la frustración que sentí durante mi primera decepción amorosa.
Así que esta vez debía hacerlo todo bien para no sentir remordimientos. Esta vez lo daría todo y si me rechazaba, ya no tendría nada de qué reprocharme.
A pesar de todo, seguía muy nervioso. Necesitaba moverme, para olvidarme un poco de todo.
Comenzaba a sudar frío, mis pensamientos se ponían en blanco.
Ya quería que fueran las 3.
Aún faltaba 1 hora.
……………………………………………………………………………………………
En toda esa desesperación tomé una decisión desesperada para sentime mejor.
En las canchas de futsal mis amigos se disponían a jugar. Y ellos me veían moviéndome de un lado para el otro.
-Arturo, ¿no juegas? –dijo uno de mis amigos que me veía “calentando”.
-No, no, no…mejor no juego- respondía.
-¡Ven, vamos a jugar! Nos falta un jugador. ¿Además tu entrenamiento no es hasta las 4 no?
-Sí, pero…pero...-decía dubitativo.
-Ya rápido, que necesitamos un jugador. ¡Ven!
Pensándolo bien, creo que no fue la mejor decisión el haber aceptado la invitación de mi amigo.
Me propuse jugar sólo 30 minutos, luego irme a bañar para estar bien limpio a la hora de declararme. Esa fue la promesa que me hice.
Así que me cambié, calenté un poco y me entré a la cancha.
Era increíble mientras jugaba y anotaba varios goles, todas mis preocupaciones se fueron, a tal punto que me concentré sólo en el partido.
Lo demás ya no importaba.
Y sin darme cuenta se fueron pasando los minutos….
ATH
domingo, 22 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario